El patrimonio nacional arqueológico de Costa Rica está conformado por bienes muebles e inmuebles de dominio público. Su protección y conservación recae en el Museo Nacional de Costa Rica, como institución del Estado responsable de esa materia.
Este patrimonio está protegido por leyes que a tanto a nivel nacional como internacional han sido aprobadas por la Asamblea Legislativa, así como también, por decretos del Poder Ejecutivo.
En el ámbito internacional existe un reconocimiento con la denominación que se realizó para los sitios arqueológicos de cacicazgos tardíos con esferas de piedra en el Delta del Diquís. Para ello se preparó el expediente de solicitud de nominación, que fue sometido a consideración de la UNESCO para la declaratoria como Patrimonio de la Humanidad. La declaración se asigna cuando se cumplen una serie de condiciones y obligaciones por parte del Estado que lo solicita.
Las acciones vinculadas a la protección y conservación son necesarias para garantizar la integridad y perpetuidad de dichos sitios.
El bosque tropical húmedo propició el desarrollo de un tipo de arquitectura en la época precolombina, cuyo sistema constructivo resalta por el uso de la piedra y la tierra para conformar y modificar el espacio en donde se desarrollaron las diversas actividades.
A este tipo de arquitectura se la denomina de “piedra y tierra” o de “piedra seca” y fue ampliamente utilizado en los sitios arqueológicos localizados en la Vertiente Atlántica y en la zona sur de Costa Rica.
La característica particular de los sitios cacicales con esferas de piedra, es que se componen de estructuras en forma de montículo de tierra rodeada por hileras de piedras de río, o bien, con piedras semi-planas (piedra caliza) al estilo de mampostería, áreas de actividad (basureros) y áreas funerarias.
Otra particularidad es la presencia de esferas en alineamientos en zonas públicas y a la entrada de la rampa de acceso a uno de los grandes montículos, tal es el caso del sitio Finca 6.
La esfera más grande que se ha localizado se encuentra en el sitio denominado El Silencio, ésta fue elaborada en piedra (gabro o granodiorita), tiene un diámetro de 2.66 metros y se encuentra asociada a un piso empedrado con piedras de río o cantos rodados.
Los otros dos sitios Batambal y Grijalba-2 se caracterizan por presentar los montículos y áreas de actividad a nivel de superficie, al contrario de los otros dos sitios cuyas estructuras están bajo tierra producto de muchos años de sedimentación.
Las acciones para la prevención y la toma de medidas correctivas para brindarle al patrimonio una mayor y mejor protección se incrementaron a partir de enero de 1982 con la promulgación de la Ley No. 6703, denominada “Ley de Patrimonio Nacional Arqueológico”.
A partir de 1982, y luego de la resolución de los recursos de inconstitucionalidad y de un recurso de amparo a la que fue sometida la citada ley, desde 1990 en forma más intensiva y sistemática se ha propiciado la creación y el fortalecimiento de los controles, la capacitación y la coordinación entre las instituciones públicas, para la atención de los diversos aspectos relacionados con los bienes arqueológicos tanto muebles como inmuebles.
Entre las medidas que se han tomado en relación al patrimonio arqueológico se encuentran:
La experiencia en la aplicación de la normativa ha sido exitosa, pese a las deficiencias de la legislación que regula el patrimonio arqueológico y a la carencia de una ley marco que proteja la totalidad del patrimonio cultural, en especial los bienes muebles posteriores a la época de contacto con la cultura hispana, cuya tenencia y comercio no está regulado.
Cinco siglos de mezcla y de historia
una sociedad de muchos rostros y muchas gentes
La sociedad que hoy habita en Osa y toda la población del sur de Costa Rica, es el resultado de más de 500 años de historia. En esas tierras se unieron gentes de diversos sitios: indígenas originarios radicados allí desde miles de años atrás, quienes probablemente desciendan de los pueblos constructores de las esferas, antiguos pobladores de Chiriquí - Panamá, colonos del Valle Central que migraron en busca de tierras dónde cultivar y comerciantes chinos.
En la década de los años 30 del siglo XX, la incursión de la Compañía Bananera produjo un cambio fundamental en la composición social del sur. La empresa transnacional motivó la llegada de miles de personas de Centro América y del resto del país, en busca de pan y trabajo: estadounidenses, nicaragüenses , hondureños, guanacastecos, meseteños.
En 1950, el 80 % de los habitantes de Osa, eran inmigrantes (Cerdas; 1993: 151). Esta diversidad étnica y cultural hizo del Sur un espacio distinto al resto del país. El geógrafo alemán Gerhard Sandner señala que la zona bananera era un mundo aparte, un país dentro de otro país: “las gentes hablan de la “zona” como de un país extraño” (Cerdas; 1993: 153).
La Compañía Bananera estuvo 50 años en el Pacífico Sur de Costa Rica, desde inicios de los años 30 hasta 1984. Fueron 50 años de historia, medio siglo de gente llegando, gente diversa construyendo familias, viviendo, forjando mundo. Ya para cuando la Compañía Bananera se marcha se ha amalgamado una nueva sociedad. Ya no es “un país extraño” dentro de otro país. Es una Nueva Región, son los Pueblos del Sur de Costa Rica. En 50 años los diversos grupos migrantes han terminado por asentarse y consolidarse. Muchos migrantes regresaron a sus tierras, pero muchos otros terminaron integrándose a la nueva sociedad que, poco a poco, se fue construyendo. Se sumaron a los indígenas, a los chricanos. Ya no son gentes venidas de otros sitios, ahora son ellos las gentes de aquí, las gentes de Osa, las “Gentes del Sur”.
Acumulación de sedimentos depositados en forma de cono, al pie de las serranías montañosas.
Procesos relacionados con el magma. El magma es material líquido pastoso que se encuentra en el interior de la corteza terrestre a altas temperaturas y presiones. La solidificación del magma da lugar a la formación de las rocas ígneas.
Se trata de cuerpos formados por la acumulación de sedimentos, se desarrollan en terrenos litorales, en donde los ríos desembocan en los océanos, mares o lagos, en condiciones tales que los procesos de aporte de sedimentos actúan de forma más rápida que los procesos de redistribución del sedimento en la cuenca receptora.
Organismo unicelular principalmente marino, su tamaño puede variar de 1 mm hasta algunos visibles a simple vista. Poseen un esqueleto calcáreo compuesto por cámaras de forma variable.
Conjunto de estratos de rocas con ciertas características de homogeneidad, reconocible tanto en superficie como a profundidad, representable en un mapa y diferenciable los estratos superiores e inferiores. Se denomina y analiza con el propósito de agrupar y ordenar la distribución espacial y temporal de los diversos tipos de rocas y sedimentos.
Roca ígnea plutónica o intrusiva, de color gris oscuro a negro, de textura fanerítica o granular, es decir, los minerales se observan a simple vista. De composición básica (contenido de calcio elevado), compuesta esencialmente por feldespatos calco-sódicos (plagioclasas, poca ortosa) y minerales de hierro y magnesio, sin cuarzo.
Roca ígnea plutónica o intrusiva, con contenido elevado de sílice, sus minerales esenciales son el cuarzo y los feldespatos con predominio de la ortosa sobre las plagioclasas, sin olivino. Su textura es fanerítica o granular, es decir, los minerales se observan a simple vista. El granito es de color claro (blanco, grisáceo) a mayor contenido de cuarzo, cuando posee una proporción elevada de feldespatos potásicos, el granito se torna ligeramente rosado.
Rocas ígneas formadas en el interior de la corteza terrestre, a partir del enfriamiento de un magma. El magma penetra y se enfría entre las discontinuidades de las rocas pre-existentes.
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